Es opinión generalizada entre los economistas, historiadores, periodistas y analistas políticos – independientes de los partidos políticos- que el sistema autonómico es el cáncer primario que sufre España y está arruinando y haciendo desiguales a los españoles. Un cáncer primario que ha hecho metástasis en la separación de poderes, en el poder judicial, en el TC, en la ley electoral y en el idioma español.
Estas personas, como saben que los partidos políticos ni quieren ni pueden eliminar ese cáncer (no quieren porque viven de él, y no pueden porque los separatistas y nacionalistas recurrirían al TC y ganarían el pleito, como ya ha sucedido en varias ocasiones), concluyen que es imposible acabar con las CCAA.
Entonces parece que se conforman con que hubiera un acuerdo para que, por ejemplo, el Estado recuperara algunas competencias, etc., pero que continuara el sistema autonómico.
La realidad es que esa reforma, digamos «moderada», esa sí que es IMPOSIBLE. Y lo es porque, como queda escrito antes, el TC fallaría a favor de las CCAA recurrentes.
La conclusión es que la única manera de hacer cualquier reforma, sea total o parcial del sistema autonómico, es previamente reformar la Constitución de 1978. Y para esa revisión constitucional se requieren los 2/3 del Congreso. Y otro tanto reza para acabar con las metástasis.
Y ¿es posible hacerlo? Pues ya hemos visto que con estos partidos políticos no es posible. Entonces ¿Cómo sería posible? Pues solo será posible si lo decide el pueblo español. Y eso ¿Cómo puede hacerse? Pues ofreciendo al pueblo español esa oportunidad. Y ¿por qué querría hacerlo el pueblo español? Pues querría hacerlo si se convence de que el sistema autonómico le perjudica directa y personalmente. Y por eso y para eso surge Avante 2/3. Para explicar a cada español, negro sobre blanco, cuánto mejor le iría sin la hipoteca del gobierno autonómico.
La gente no ama las CCAA. Uno siente la Nación, la Región, la Provincia, la Ciudad, el Pueblo, pero no la Comunidad Autónoma. Es un invento del 78 sin arraigo histórico ni emocional.
Y es que las CCAA son solo un negocio para los políticos, los partidos políticos y para una minoría que vive de ellas. Un sistema que además es innecesario (basta y sobra con las diputaciones provinciales), ruinoso, la base de la corrupción, de las desigualdades y de la ruptura y debilidad de España.
Y ¿es posible matemáticamente? Por supuesto que sí. Hay más de 37 millones de electores y bastan trece millones de votos.
Así, la respuesta de Avante 2/3 es que sí. Que esa reforma/revisión constitucional es perfectamente POSIBLE, si la decide el pueblo español.
Por lo demás, las cosas calificadas de imposibles lo son… hasta que suceden. Y un botón como ejemplo: las decisiones arbitrarias, ridículas, contra derechos fundamentales que tomaron los gobiernos durante la pandemia del Covid 19, ¿no habrían sido tachadas de imposibles un año antes?
Afirmar que es imposible es perder el partido por incomparecencia. Trasciende también una falta de confianza: ¿en uno mismo? ¿en el pueblo español?
Avante 2/3 está absolutamente convencido de la necesidad de su propuesta, y convencido de poder convencer a los españoles, porque Avante 2/3 CONFÍA plenamente en el pueblo español.
Avante 2/3 hará su trabajo en los dos próximos años. Dos años para poder explicar negro sobre blanco, por ejemplo, que a los vizcaínos y a los barceloneses les va a ir muchísimo mejor, personalmente, sin la hipoteca del Gobierno Vasco o de la Generalidad Catalana.
Entonces, lo que necesita Avante 2/3 es ayuda para que llegue su mensaje. Ese es el trabajo que deben hacer los trabajadores de la información y de su difusión que estén de acuerdo, no solo en la necesidad de la reforma, también en que solo la puede hacer el pueblo español. Ellos también tienen dos años. Una eternidad en el tiempo de lo digital.
El fracaso de las propuestas de Avante 2/3 significará que todo siga cada vez peor, y que la intervención posterior (algo inevitable por necesidad vital) será cada vez más agresiva y dolorosa, sin descartar el enfrentamiento civil.
Respuestas
Lo dramático del sistema autonómico no es solo el drenaje económico evidente… es la fractura cultural estratégica que genera. Divide al ciudadano… para que el político no tenga que rendir cuentas. Se multiplican capas, estructuras, intermediarios… y el resultado final es siempre el mismo: poder congelado arriba… y país fragmentado abajo.
Si Avante Dos Tercios logra hacer lo que otros no pudieron (o directamente no quisieron)… no sería una victoria electoral: sería una victoria civilizatoria. Porque sería, por fin, una reforma de fondo… y no un parche cosmético para que todo siga igual.