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La Esperada situación que está sufriendo Ceuta

Política Laboral, Política Social
Situación de ceuta y melilla
Un análisis sobre la situación de Ceuta y Melilla que aborda los argumentos históricos y legales de su españolidad, la presión ejercida por Marruecos y los riesgos derivados de la guerra híbrida. El artículo plantea una respuesta basada en medidas diplomáticas, políticas y militares, junto al desarrollo económico de ambas ciudades y el refuerzo de la capacidad de disuasión de España en el Estrecho de Gibraltar.

ARGUMENTOS HISTÓRICOS Y LEGALES DE LA ESPAÑOLIDAD DE CEUTA Y MELILLA.

En este asunto hay que ser muy cuidadoso y preciso, para no dar pábulo a aquellos que tienen la mala costumbre de revisar o reescribir la historia para que resulte adecuada a sus intereses. No permitamos que con este tema hagan lo mismo que con la maldita y calumniosa “Leyenda Negra”. No les dejemos ni el más mínimo resquicio a los que desde EE.UU., Israel o RU, entre otros pretenden, caprichosamente, ejercer el control del Estrecho de Gibraltar y, para ello, tergiversan la historia y sortean toda legalidad nacional o internacional.

La vinculación histórica de Ceuta con la Península Ibérica

La vinculación de Ceuta con la Península Ibérica se remonta al siglo I, con exactitud desde que fue definitivamente incorporada al Imperio Romano por el emperador Claudio. Se convirtió entonces en una importante ciudad comercial y estratégica en el Mediterráneo. Fue llamada Septem Fratres (Siete Hermanos), aludiendo a las siete colinas que rodean a la ciudad. Dependía política y administrativamente de la provincia Mauretania Tingitana, habitada por tribus bereberes que nada sabían aún del islam ni de los árabes. Esta provincia, a su vez formaba parte de la Diócesis romana de Hispania, a la que fue adscrita a finales del siglo III con ocasión de la reorganización del emperador Diocleciano.

Después perteneció a Bizancio, desde que fue conquistada por Belisario en el 534. Y, posteriormente perteneció al reino visigodo de Toledo. El vínculo con los reinos de la Península Ibérica es anterior a la dominación musulmana, al menos en un siglo.

Tras la invasión quedó bajo control musulmán, pasando a estar bajo el control de diferentes dinastías bereberes ya convertidos al islam y del Califato de Córdoba. Pero nunca perdió la relación con la Península Ibérica.

De Portugal a la Corona española

Acercándonos a nuestros días, en 1415 Juan I de Portugal conquista Ceuta al sultán de Fez, cuando la dinastía alauí no existía (se sabrá de ella dos siglos después). Posteriormente, sin mediar conquista alguna, Ceuta pasó definitivamente a la Corona española, cuando en 1640 Portugal se separó de España y Ceuta fue la única posesión de todo el imperio portugués que no lo proclamó como su monarca, prefiriendo seguir perteneciendo a la corona española. Ese hecho fue reconoció y oficializado en el Tratado de Lisboa de 1668.

De este escueto resumen histórico se puede deducir que la dinastía alauí nunca ha poseído Ceuta (como tampoco Melilla). Sí hay que reconocerle su permanente interés en poseerlas, como lo demuestran los fracasados asedios de 1694 a 1727 a Ceuta y el de 1774 a 1775 a Melilla.

Los tratados que reconocen la soberanía española

“Al-Maghrib al-Aqsa”, que significa el Magreb del Occidente Lejano, es la denominación histórica árabe correspondiente a la región del actual Reino de Marruecos. Desde los idrisíes hasta la actual Dinastía Alauí, los soberanos de las sucesivas dinastías ostentaron el título de Sultán de Al-Maghrib al-Aqsa hasta el año 1957, en el que Sidi Mohamed ben Yúsef (Mohamed V) adoptó el título de Rey del Magreb de occidente, aunque internacional y diplomáticamente se le conociera como Marruecos. Desde 1767, los sultanes de turno firmaron tres tratados en los que reconocían la soberanía española de ambas ciudades:

  • 1767 en Marrakech
  • 1799 en Mequinez
  • 1860 en Wad-Ras

En el Tratado de Fez, así como en el Tratado Hispano-Francés de 1912, las dos ciudades se excluyeron del protectorado asignado a España, puesto que ambas se reconocían como de soberanía española. El gobierno español y el Sultan acordaron la independencia de la zona norte del protectorado en 1956, procediéndose a la reunificación de ambas zonas y constituyendo el actual Estado marroquí. Pero, las ciudades de Ceuta y Melilla y las plazas de soberanía no formaron parte de este acuerdo al reconocerse como territorios históricos bajo soberanía directa de la Corona española desde mucho antes de 1912.

El estatus jurídico de Ceuta y Melilla

A más abundamiento, a diferencia de los enclaves coloniales que mantienen otras naciones como Reino Unido, Francia, Holanda o EE.UU., el estatus jurídico de las ciudades de Ceuta y Melilla es “exactamente igual” al de las otras partes del territorio nacional español, según se desprende del derecho constitucional y de su Estatuto de Autonomía. Por otra parte, además del Tratado de Lisboa de 1668 y de los tratados anteriormente mencionados, la ONU jamás ha incluido a ambas ciudades como “territorios no autónomos” pendientes de descolonización, a pesar de los intentos marroquís para que fueran asimiladas como tales.

MARRUECOS USÓ EL FUELLE Y AVIVÓ LAS BRASAS

El último soplo que ha avivado la brasa que mantiene siempre incandescente el reino de Marruecos, parece haber sido la intención del gobierno de Sánchez de nacionalizar a los saharauis. Puede que, también, haya influido la visita del presidente del gobierno español a Argel. Pero, la primera de las razones ha sido definitiva, porque puede suponer la nacionalización de más de 100.000 saharauis, contando a los descendientes de los directos beneficiarios y, por lo tanto, un importante foco de independentismo saharaui en España.

La preparación del movimiento hacia la frontera

El problema en esta ocasión es que la brasa se avivó de forma repentina y sus llamas alcanzaron una virulencia desproporcionada. Ha quedado claro, según los múltiples informes de las agencias de inteligencia extranjeras y españolas, de los servicios de información de la policía y del mismísimo Jefe del Estado Mayor de la Defensa, que Marruecos llevó a cabo, en una primera fase, una preparación muy detallada del movimiento de una masa más o menos importante de personas hacia la frontera del Tarajal. Cualquiera que piense un poco en la secuencia de los hechos puede darse cuenta de que todo estaba preparado, desde las llamadas por redes sociales y la fecha escogida, pasando por los flotadores, los trajes de neopreno, las aletas, el transporte, el desembarque en las proximidades de la frontera, la regulación del flujo de asaltantes hasta el espigón por fuerzas policiales marroquís …., hasta las sucesivas oleadas perfectamente definidas, según la tipología de los asaltantes.

A esta preparación, que se había detectado con, al menos 72 horas de antelación, aunque parece que algunos servicios de inteligencia la habían descubierto con bastante más antelación, no se opuso acción preventiva alguna por parte de las autoridades españolas. Pudiera parecer que nuestro gobierno se hubiera visto obligado a mirar para otro lado por no contrariar a nuestros vecinos del sur, celosos poseedores de los secretos del teléfono del presidente y de otras inconfesables informaciones sobre su vida y milagros, así como de los de su esposa.

MARRUECOS FALLO EN EL CONTROL DEL FUEGO. NUESTRO GOBIERTO HIZO EL RESTO

Cuando se avivan unas brasas, normalmente se controla la dimensión del fuego para mantenerlo dentro de unos límites y para que se útil a la finalidad perseguida. Tras la primera fase de preparación, las autoridades marroquís pusieron en marcha una segunda fase, en la que se lanzó una oleada inicial y prevista, compuesta de mayormente de hombres con neopreno, aletas y preparados para llegar a nado. Pero, después hubo una segunda oleada de hombres mujeres, niños y menores cuya dimensión quizás no se esperaban.

Una situación que se escapó de las manos

Atraída por el efecto llamada y la ventana de oportunidad que se les había abierto una gran cantidad de marroquís y, también, subsaharianos se echaron al agua y pasaron rodeando el espigón de la frontera. La situación se le escapó de las manos a las autoridades marroquís, la sociedad tubo una reacción espontánea, masiva y sin preparación que quizás no esperaran. Y eso no le da al régimen marroquí una buena imagen internacional.

El efecto llamada

A todo ello contribuyó, de forma evidente, el continuo efecto llamada que produce la política migratoria de este gobierno de incapaces o, pensando mal, de mal intencionados que pretenden la sustitución social (Irene Montero dixit). La regularización masiva, que han puesto en marcha para acelerar su experimento sociológico y su efecto electoral, ha sido el mayor efecto llamada, porque en todo el mundo se sabe que las fechas límite para las regularizaciones son movidas a capricho de estos “experimentados sociólogos”. También contribuye al efecto llamada la permisividad de acceso y entrada en nuestras fronteras. Aunque, según dice el gobierno, el máximo responsable en esta ocasión, es el Tribunal Supremo, al dictar la famosa sentencia sobre los inmigrantes que acceden a territorio español por mar, sin violentar barrera alguna. En cuanto a este último motivo solo hay que recordar que las leyes se aprueban en el Congreso de los Diputados y los jueces y magistrados, que están sometidos al imperio de la ley, no hacen más que aplicarlas, por lo tanto, no se busque al culpable en el tribunal, se debe buscar en el gobierno y en el Congreso, donde parece que se le escapan algunos detalles a la hora de redactar los proyectos de ley, de debatirlos y aprobarlos. Dispusieron, desde que se emitió la citada sentencia, de un mes para modificar la ley o cambiar las condiciones de la frontera.

La tercera fase

Una vez producido el incendio, como consecuencia de un exceso de soplos y leña, se emplearon, de manera desordenada, los medios de extinción que tenían más a mano. Por parte de las autoridades marroquís, utilizando los mismos medios de transmisión de órdenes que emplearon para el asalto, propiciaron el regreso de la mayor parte de los inmigrantes ilegales que asaltaron la frontera. Lógicamente, la mayoría de ellos volvieron, no solo por las indicaciones difundidas desde marruecos sino, también, por la constatación de que el salto a la Península Ibérica y al resto de Europa, no iba a ser nada fácil. Esa fue la tercera fase de esa operación de guerra híbrida que puso en marcha el gobierno marroquí y que se le fue de las manos, porque más de 70.000 personas salieron de Marruecos a la búsqueda de vida mejor, de una esperanza, a la mayoría de ellos se la traía al pairo la “reconquista” de Ceuta. El regreso del 90 % de los asaltantes al día siguiente o a los dos días, dejaba claro a la comunidad internacional que simplemente querían escapar de su país.

La respuesta de las autoridades españolas

Por parte de las autoridades españolas la respuesta fue tibia, lenta, y MINTIENDO. El presidente del gobierno se fue, inexplicablemente de vacaciones y dejó a los ceutís a los pies de los caballos, cometiendo una injustificable dejación de su responsabilidad. Los dejó solos para que lidiaran ellos con esos más de 10.000 marroquís y subsaharianos que no regresaron, y entre los que han aparecido lo que con toda probabilidad son militares o miembros de algún cuerpo de seguridad bien organizados, además de delincuentes comunes y yihadistas identificados. Además, ante los medios informativos internacionales se evidenciaron enfrentamientos entre algunos de los que regresaron y las fuerzas de seguridad marroquí. Al final la imagen de Marruecos ha salido seriamente dañada y con razón.

APARECEN LOS BUITRES DE SIEMPRE AL OLOR DE LA BARBACOA

En los EE.UU. del ambicioso Trump hay importantes think tanks trabajando en contra de la españolidad de Ceuta y Melilla, algunos señalados personajes incluso animan a Marruecos a realizar una especie de Marcha Verde sobre Ceuta. En el ámbito político, concretamente en el Congreso se han realizado declaraciones claramente contrarias a la posición española y, por cierto, de la ONU, paralelamente a sustanciosas asignaciones millonarias de asistencia militar a Marruecos.

El papel de Israel y el control del Estrecho

Por su parte, Israel también acude al festín. Su embajador en la ONU afeó a España que mantuviera los enclaves coloniales en África y el gobierno israelí se alinea con Washington en su interés por el control del Estrecho de Gibraltar, el verdadero objeto del deseo de ambos. De hecho, por allí algunos piensan en un Pacto de Seguridad del Mediterráneo Occidental entre Marruecos, Estados Unido e Israel, que acabaría exigiendo una revisión jurídica internacional del estatus de Ceuta, Melilla ….. y Canarias, OJO!!

En ambos países y también en algunos de la UE existe una línea editorial perfectamente asociable y bien financiada que está permanentemente insistiendo en que la soberanía española de Ceuta y Melilla debería ser materia negociable.

Esta es la derivada a la que ha conducido la estúpida política exterior dirigida por un psicópata y ejecutada por un insignificante ser con lentes de pseudointelectual. Entre ambos han logrado sacar a España de una postura prudentemente equidistante, para alinearse con los postulados de la extrema izquierda.

¿CÓMO ARREGLAR EL LÍO DE AHORA Y EL QUE PUEDA VENIR?

Serían necesarias medidas diplomáticas, políticas y militares para dejar claro a Marruecos, y los demás, actores y espectadores, de este drama, nuestra determinación de mantener la soberanía sobre Ceuta y Melilla y resto de posesiones en el norte de África es firme y definitiva. Sobre las primeras no hay mucho que hablar, la diplomacia española actual ha perdido todo el crédito tanto en EE.UU. como en Europa; a Rusia le importamos poco, en todo caso, como a China, le preocupa que el control del Estrecho quede en manos de Marruecos/EE.UU./RU.

Medidas políticas

Las medidas políticas, entre las que se pueden considerarse la reducción de suministro de gas licuado, reconsiderar el suministro eléctrico que actualmente le proporciona España a Marruecos, el control exhaustivo o, incluso, la prohibición de importaciones agrícolas y pesqueras, el cese inmediato de ayudas económicas a las fuerzas de seguridad marroquís, acabar con las millonadas que se le vienen dando para obras hidráulicas, ferrocarriles, carreteras, poner todas las trabas habidas y por haber al lobby hispano-marroquí, pese a quién pese, etc. En fin, dejar de facilitarle la vida a un régimen poco leal con nosotros y tan pedigüeño como muchos de los inmigrantes de su país, que están viviendo aquí como nunca hubieran soñado allí y, en algunos casos, sin dar palo al agua. También se podría acabar, por cierto, con todas esas ventajas que les ofrecemos aquí a sus nacionales.

Pero sé que todas esas medidas políticas y unas cuantas más, no están en la mente de P.S. por evidentes y consabidos motivos, como no lo están en las mentes de esos personajes, de escasas entendederas pastoreados por los jardines de La Moncloa.

Reformas legislativas

Y, por supuesto, dentro de las medidas política, habría que contemplar la reforma de LO 4/2000, al menos en lo referente al “rechazo en frontera”, a la regularización y a la ampliación de los plazos de internamiento en lis CIE. También debería ser objeto de revisión la Ley 12/2009 de Asilo y Protección Internacional, así como el endurecimiento de penas en el Código Penal.

Las medidas militares y la evolución hacia la guerra híbrida

Las medidas militares tampoco creo que se atrevan a tomarlas, aunque quizás “utilicen” a los militares para algunas labores propias de ONG,s o de ACNUR, por ejemplo, Si, si ACNUR, porque ya que muchos dicen ser “refugiados” que venga ACNUR y los atienda.

Echando la vista atrás, en los años 90, la defensa de Ceuta y Melilla se basaba en planes convencionales, planes operacionales que incluían operaciones defensivas y ofensivas más o menos enmarcadas en la guerra convencional. Con el tiempo los conflictos evolucionaron, aparece la guerra híbrida. Es decir, actuaciones en zona gris, una situación indefinida que no es de ni paz ni de guerra. Evidentemente, tanto para Ceuta como para Melilla hay planes convencionales y de zona gris.

Según los expertos, no parece que Marruecos vaya a emplear nunca una fuerza convencional. Sabe que no va a poder, porque Europa se le echa encima y, además, nuestra aviación, nuestra armada, nuestra guerra electrónica y las capacidades cibernéticas, son superiores y pueden hacerle un roto importante. En tierra pueden decir algo, pero tampoco mucho, porque el gran problema de Marruecos es que no cuentan con el mantenimiento adecuado. Tienen el material nuevo, pero no tienen capacidad de mantenimiento. Hay fuentes que han estudiado el tema y cuentan que la operatividad estaba siempre en un 30 o 40% de sus carros de combate, su artillería, etcétera.

Pero, sabiendo todo esto, ¿alguien cree que, en caso de ser necesario, este gobierno de pintorescos y sostenibles personajes, dirigido por un reconocido psicópata, movería ni siquiera una ficha del tablero?

¿QUÉ SE PUEDE HACER PARA SALIR DE ESTE ENTUERTO SIN ESCALAR MUCHO EL CONFLICTO?

Los hechos que se han venido produciendo, desde antes del asalto a la frontera, son propios de un guerra híbrida, del combate en la zona gris, que es una de las hipótesis contempladas por el EMAD respecto a Marruecos. Ante este caso, lo prioritario del correspondiente plan operativo no se debe permitir la entrada. La mejor defensa ante una guerra híbrida es que no entren. Porque una vez dentro cientos o miles y miles de personas te bloquean todo. Taponan o entran en los cuarteles, en hospitales, en las instalaciones estratégicas (depuradoras, desalinizadoras, depósitos de combustible, etc.) y te invaden, te colapsan todos los servicios y te impiden mover las unidades de defensa y seguridad. En una palabra, la defensa de Ceuta y Melilla en esta hipótesis de zona gris, de guerra híbrida, es impedir a toda costa que entren. Afortunadamente, esta gente no ha saltado a esa segunda fase, que sería ocupar todos los objetivos de Ceuta. Pero se han metido, como bien sabemos, y son muchos los que se han quedado, entre los que muy posiblemente haya más de mil pertenecientes a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y a las fuerzas armadas. ¿Qué están haciendo todos esos tipos? Nos están probando, están haciendo reconocimientos, están informando, etcétera.

La actuación de las Fuerzas Armadas en una situación de zona gris

¿Qué hipótesis se baraja, entonces, para responder a esta guerra híbrida, dentro de la zona gris, ante la situación tal y como esta? ¿La derivada es el empleo de las fuerzas armadas, como última ratio Regis?, que es lo que a algunos les gustaría. Según experimentados profesionales de la Defensa, con experiencia internacional, no es eso lo que procede. No se pueden emplear las fuerzas armadas en una situación como esta. Hay reglamentos actuales de OTAN y de todos los grandes ejércitos punteros, que no lo ven así. Ante la guerra híbrida, por ejemplo la de la intifada de la franja de Gaza inicialmente, eso era un gran ejemplo de guerra híbrida; o los problemas que tuvo RU en el Ulster. La actuación del ejército no puede ser como última ratio Regis, como dicen. No se contempla ni en reglamentos americanos, ni rusos, ni de ningún ejército serio. Entonces, ¿qué hay que hacer? Pues algo muy parecido a lo que se está haciendo, aunque con más seriedad, más dotaciones y material más adecuado. El pelotón es una unidad muy importante, muy apropiada para este tipo de acciones, una unidad que va en un vehículo blindado, con una ametralladora como apoyo principal por el fuego. El personal puede desembarcar y actuar articulándose en un grupo de intervención con defensas (con porras y fusiles de pelotas de goma) y un grupo armado como protección para actuar en caso de la acción escalara violentamente.

Eso es lo que está previsto en todos lados y es lo que está previsto en nuestras Fuerzas Armadas. Tanto en la Legión como en Regulares, cada uno tienen, al menos, una compañía adiestrada en antidisturbios, con su material apropiado para esas misiones, que se va utilizando progresivamente.

Asegurar la viabilidad y los puntos sensibles de Ceuta

El problema es que ya han entrado, cosa que no se debía haber permitido y ahora tenemos dentro esa amenaza permanente. En estas circunstancias, la actuación de las Fuerzas Armadas, se debe basar en misiones y cometidos claros para asegurar la viabilidad, que la gente pueda moverse, proporcionar seguridad mediante patrullas, protección de objetivos sensibles, etcétera, y lo están haciendo, aunque evidentemente sería necesario completar el tercio de la Legión con una Bandera (batallón) más y completar las plantillas del resto de las unidades de Ceuta y dotarles de los materiales antidisturbios necesarios, porque su presencia en la calle y en los puntos sensible de la infraestructura de la ciudad es imprescindible y debe ser continua. En cuanto a la intervención, se sabe que están interviniendo de la manera adecuada y proporcionalmente y, aunque no se ve mucho en los medios de comunicación, lo están haciendo. Por ejemplo, una unidad de zapadores del Regimiento de Ingenieros detuvo a unos elementos, que estaban en el monte, escondidos en cuevas, con radios y que parecía ser una unidad militar, les dieron la opción de cárcel o volver a Marruecos y eligieron irse a Marruecos.

¿Cuál es la solución?

¿Cuál es la solución? Evidentemente, ya que están dentro y con el gobierno de vendidos que tenemos, no queda más remedio que actuar dentro de esa zona gris como si fuese una intifada. Según la opinión de los expertos, la situación puede ir a peor. Cuanto más tiempo esperemos, peor. No sé sabe hasta qué punto Marruecos va a forzar la situación, pero evidentemente podrían empezar a producirse disturbios, por ejemplo en el barrio del Príncipe que, como se sabe, es el barrio más musulmán. Se mezcle una cosa con la otra y se puede producir una escalada de disturbios, una intifada de bajo nivel. Pero puede incrementarse, cuando y como ellos quieran.

La respuestas ya las he comentado: la diplomática, la política y la militar evidentemente. Insisto en que las medidas diplomáticas y políticas, estando este gobierno en el poder no las veo claras, pero. al menos, los representantes políticos presentes en el Congreso de los Diputados, una vez acabadas sus “merecidas” vacaciones deberían proceder a modificar las leyes que he relacionado anteriormente, para poder expulsar a TODOS los asaltantes de la frontera de Ceuta, menores o mayores, hombres o mujeres, a TODOS. Una vez modificadas esas permisivas y buenistas leyes, las FCSE y las FAS tendrán las bases legales para poder actuar con contundencia y expulsar a todos.

EL DÍA DESPUÉS

Si logramos pasar este mal trago, sin demasiados daños colaterales, hay que pensar como nos vamos a preparar para la siguiente, que la habrá. En ese sentido, son dos caminos paralelos y que hay que recorrer simultáneamente.

Desarrollo económico para Ceuta y Melilla

Uno es el de incentivar el establecimiento de empresas en Ceuta, hay que exprimir la imaginación y el análisis económico para intentar hacer de Ceuta, y también de Melilla, zonas de desarrollo en nuevas tecnologías, cibernética, pesca e industria conservera, industria del cuero y textil y lo que se pueda imaginar. Hay que potenciar el puerto comercial de Ceuta, como una extensión del de Algeciras y dotar al de Melilla de importantes capacidades pesqueras y de industria conservera.

Reforzar militarmente el flanco sur

En paralelo hay que reforzar militarmente nuestro flanco sur con las propuestas que contemplamos en nuestro programa de Defensa y, además, concretamente en Ceuta y Melilla, dotando a los Tercios de la Legión de Ceuta y Malilla de dos Banderas cada uno y a los Grupos de Regulares de dos Tabor cada uno, todos con sus vehículos blindados y drones específicos. Completar al 100 % las plantillas y dotaciones de material de las unidades de apoyo de fuego, de combate y logístico. Reforzar las capacidades de Guerra Electrónica de las unidades del Ejército de Tierra en la zona del Estrecho de Gibraltar. Desplegar unidades de Defensa Antiaérea y de Artillería de largo alcance a lo largo de toda la costa sur de España. Situar una Brigada aerotransportable en la zona de Algeciras/Campo de Gibraltar/Cádiz y otra paracaidista en la de Murcia/Alcantarilla.

Recuperar la capacidad de disuasión

Pero, lo más importante es sacar a estos elementos disruptivos del palacio de La Moncloa, para poder recuperar la voluntad de vencer, la capacidad de ejecución y la libertad de acción que nunca debería haber perdido nuestro gobierno y sin las que es inútil hacer creíble la disuasión.

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