La guerra nunca, o casi nunca, es necesaria. Tampoco suele ser justa, según el concepto tomista. Pero no vamos a disertar al respecto, porque lo que viene al caso ahora es el decreto del gobierno, con el que pretenden disminuir los efectos que esta nueva guerra, empezada por EE.UU. e Israel, pueden causar en los españoles y más concretamente en sus bolsillos.
Reconocemos el esfuerzo que realiza el gobierno al rebajar los impuestos en suministros energéticos, carburantes, etc. y, por supuesto, las ayudas que tiene pensado conceder a los sectores más vulnerables afectados por esta crisis. Aunque, a decir verdad, los precios de esos suministros, después de aplicar la rebaja de impuestos, siguen estando bastante por encima de los que se pagaban antes del conflicto. Pero, en fin, bienvenida sea esa magnanimidad, sobre todo cuando procede de un gobierno con cierta tendencia confiscatoria. Manía que no han abandonado en estos momentos, porque incluso con los precios resultantes de su magnánimo decreto la recaudación (confiscatoria) sigue incrementándose. ¿Dónde meten tanto dinero? Porque, desde luego, no es en las infraestructuras, ni en cancelar parte la inmensa deuda externa.
Supongo que en La Moncloa estarán valorando la posibilidad de surfear la ola del “no a la guerra” y de este paquetes de medidas tan exageradamente publicitadas, como parcas. Se han encontrado con una situación, inesperada o no, que distrae al respetable y que encima puede aprovechar para hacerse el “gallito”, concediendo una rebajilla y alguna graciosa dádiva. Del ”no a la guerra”, igual pretender pasar al “gracias a la guerra” para convocar unas oportunas elecciones anticipadas, “debidamente preparadas”.
Sea como fuere, para ir al grano, lo que ustedes proponen con muchas de estas medidas anticrisis, Avante 2/3 lo tiene propuesto en su programa desde hace tiempo y sin necesidad de que nadie inicie una guerra y provoque la consiguiente crisis.
Con nosotros:
- En la factura de la Electricidad y el Gas se eliminaría el impuesto directo y se rebajaría el IVA de ambos al 7 % (no al 10 % que ustedes aplican al consumo y al impuesto directo)
- El impuesto sobre los hidrocarburos (IHE) sería eliminado y el IVA rebajado al 7 %.
- El ciudadano se beneficiaría de una rebaja general del IVA al 15 %, el reducido al 7 % y el superreducido al 3 %. En el caso de productos de higiene intima para mujeres, así como los de higiene infantil y personas mayores se propone el 0 %, al igual que para productos de alimentación infantil específicos.
- Cumpliríamos la Directiva europea 2020/285. Revisando el IVA de autónomos para cumplir la citada directiva, de manera que se cumpla con la franquicia del IVA, cifrada en 85.000 €.
- Respecto al (IRPF), lo eliminaríamos para las pensiones, pues el cobro de una pensión no se puede considerar rendimiento del trabajo, el derecho al cobro de esas pensiones se generó durante la vida laboral, mediante la retención practicada sobre los salarios mensuales. Es un caso claro de doble imposición.
- Además, revisaríamos a la baja el IRPF fijando como objetivo a alcanzar en tres años la siguiente tabla, modificable con los incrementos del SMI:
- Desde 0 hasta SMI: retención del 0 %.
- Desde SMI hasta 18.000 euros: retención del 10 %
- Desde 18.001 hasta 26.000 euros: retención del 11 %
- Desde 26.001 hasta 34.000 euros: retención del 13 %.
- Desde 34.001 hasta 42.000 euros: retención del 15 %.
- Desde 42.001 hasta 50.000 euros: retención del 18 %.
- Desde 50.001 hasta 66.000 euros: retención del 22 %.
- Desde 66.001 hasta 86.000 euros: retención del 27 %.
- Desde 86.001 hasta 106.000 euros: retención del 32 %.
- Desde 106.001 hasta 136.000 euros: retención del 37 %.
- Desde 136.001 hasta 166.000 euros: retención del 42 %.
- Desde 166.001 hasta 299.000 euros (o más): retención del 47 %.
- También revisaríamos a la baja todas las tablas de las bases y tipos de cotización a la Seguridad Social. Con carácter general se reducirá la cotización a la Seguridad Social de los trabajadores al 10 % para la empresa y al 4 % la parte correspondiente al trabajador, además de subir la base mínima de cotización a 1300 €/mes y el tope máximo de base de cotización a 10.000 €. Todo ello hasta que se inicie lo previsto en el plan de 10 años de reducción de estas cuotas, hasta que finalmente el coste de las pensiones se pase a cargo de los PGE, tal y como se expone en el Programa de Política de Trabajo y Seguridad Social (Política de Avante 2/3 para las pensiones).
Hasta el comienzo del citado plan, las cuotas de autónomos serán progresivas, según la escala de la tabla siguiente. Además se aplicará una exención total de la cuota durante los 18 primeros meses de actividad del negocio y una reducción del 50% hasta los 36 meses.
Propuesta para una escala de la Cuota de Autónomos
(*) Por encima de los 3000 € se aplicarán incrementos de cuota de 3 % por cada 1000 € más de ingresos, hasta un máximo de 10.000 € de ingresos/mes.

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