Por qué los contenidos no deben depender del lugar donde vivas
Un sistema educativo descentralizado
La Constitución Española de 1978 establece un modelo descentralizado, donde las competencias educativas se reparten entre el Estado, las comunidades autónomas, las administraciones locales y los centros educativos. Las comunidades autónomas en España gestionan la educación en su territorio, desarrollando la normativa estatal, concretando el currículo y ejerciendo competencias lingüísticas y organizativas, mientras el Estado establece los mínimos y normas básicas.
Por tanto los contenidos y la metodología de aprendizaje vienen dados, en primer lugar, por los diseños curriculares del Ministerio de Educación y, a continuación, por los desarrollos que realizan cada una de las comunidades autónomas. En concreto, el Ministerio de Educación fija el 50% de las enseñanzas mínimas en las comunidades que cuentan con lengua cooficial y el 60% en las que no lo tienen.
Cuando la descentralización genera desigualdad
Esta decisión que, en principio, podía considerarse inocua se ha transformado en un problema para la unidad de España ¿Por qué? Porque algunas de ellas han introducido diferencias muy notables en la lengua, en los textos de los libros por los que estudian los alumnos, en la selección del profesorado, etc. Son desde luego aquellas CC AA que tienen lenguas cooficiales.
En principio bastantes de las Comunidades Autónomas recibieron competencias en Educación. Esto significa, como mal menor, pero ridículo, que si una familia decide cambiar de autonomía, es probable que sus hijos en edad escolar lleguen a repetir contenidos o, incluso, que nunca lleguen a dar una de las materias. Pero lo peor ha sucedido en las CCAA que, como se ha mencionado, disponen de otra lengua cooficial.
El problema del adoctrinamiento en algunas comunidades autónomas
En realidad, lo que se ha producido es un adoctrinamiento en las aulas de Cataluña, Comunidad Valenciana, Baleares y País Vasco. Donde se evidencia una orientación a favor de los nacionalismos que está ya impregnado hasta en los libros de texto de los más pequeños.
Por ejemplo, no se cumple la obligación de impartir al menos el 25% de las clases en español a pesar de sentencias del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña al respecto. Y, por tanto, los padres no pueden elegir el que sus hijos sean educados en español.
Ejemplos de sesgo en la enseñanza de la Historia
En Cataluña se enseña la historia con un sesgo nacionalista marcado. En concreto, se describe la Guerra de Sucesión (1701-1714) como una lucha de “Cataluña contra España”, cuando en realidad fue un conflicto dinástico a escala europea, en el que en Cataluña, se apoyó al archiduque Carlos de Austria, no por un sentimiento nacionalista moderno, sino por razones políticas y dinásticas propias del contexto de la época.
De esa guerra surge falsamente uno de los referentes míticos del nacionalismo catalán actual: el, por aquellas fechas, conseller en cap del Consejo de Ciento, Rafael Casanova, herido en la pantorrilla durante el asedio de Barcelona (no muerto en combate, pues falleció casi 30 años después), y ante cuya escultura se lleva a cabo anualmente la ofrenda floral de la Diada.
Otros ejemplos
- Se asegura que la Generalitat ha tenido 133 presidentes, cuando la entidad medieval que tenía el mismo nombre no tenía nada que ver con la actual institución.
- En diversos materiales divulgativos promovidos por entes subvencionados por la Generalitat, se presenta a la Corona de Aragón como «Corona catalo-aragonesa», obviando que se trataba de una entidad política compuesta por varios territorios (Cataluña, Aragón, Valencia, Mallorca, Sicilia, entre otros) con instituciones distintas.
- Se presenta a Jaime I como un «rey de Cataluña», pese a que jamás ostentó dicho título.
El tratamiento del español y del catalán en los libros de texto
Según un reciente estudio de la asociación Hablamos Español, los contenidos de los libros de lengua y literatura que se utilizan en las comunidades autónomas con cooficialidad lingüística se consideran inadmisibles por su sesgado signo nacionalista.
En particular, en Cataluña la enseñanza del catalán se produce en un sistema educativo en el que el español está proscrito como lengua vehicular, y es tratado como una lengua extranjera.
Aunque la mayor carga de adoctrinamiento se realiza a través de la literatura, bien ninguneando a los autores que se expresan en español, bien magnificando la literatura en catalán.
En este sentido, señalan, es frecuente ver en los libros de Lengua y Literatura catalana un «desprecio de lo español como foráneo y enemigo de la libertad e identidad de los catalanes». Dicho desprecio «no se hace con una mención en negativo, sino mediante la exclusión».
La selección de autores y referencias culturales
De tal modo que si hay que señalar por su gran importancia a un autor español, se hace, pero junto a él, como contrapeso se incluye a uno catalán pero que escriba en lengua catalana.
Incluso añaden que cuando se relacionan los nombres de escritores en español junto a autores de otros países, los primeros, de nacionalidad española, aparecen como si se tratara de escritores de otro país.
Además, también se señala que las referencias a lo español son siempre despectivas. De tal modo que los textos escogidos para que los alumnos trabajen sobre ellos tienen una connotación negativa hacia España.
Otros ejemplos recogidos en el estudio apuntan a la «asociación de ideas entre idioma español con dictadura, y lengua catalana como víctima perseguida», o a la asociación del catalán como «idioma de libertad» y el español, en cambio, «como sinónimo de imposición y dictadura».
La propuesta de AVANTE DOS TERCIOS
Para AVANTE DOS TERCIOS que fija, como uno de sus ejes centrales de su política, la desaparición de las CCAA, estas diferencias de educación en España, justifican claramente la anterior proposición.
La educación debe ser tratada de forma nacional, evitando distorsiones, falsedades sobre la historia o la utilización impropia de la lengua.
Por tanto, en la reforma de la Constitución propuesta por nuestro Partido, se les retirará en primera instancia esas competencias, previa a la propia desaparición de las CCAA.

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