Ni izquierda ni derecha

Ni izquierda ni derecha: España necesita una nueva Transición

La política española vive atrapada entre el enfrentamiento y la resignación. Mientras los partidos tradicionales agitan el miedo como arma electoral, solo una alternativa integradora y ciudadana puede evitar el colapso. Es hora de completar la Transición.

¿Cambio de Gobierno? No basta.

España no necesita simplemente un cambio de caras o colores en el poder. La política nacional ha quedado secuestrada por un juego binario que solo conduce al desastre. Pedro Sánchez agita el miedo al “fascismo” como escudo, mientras Feijoo se presta al relato como un actor previsible, reforzando involuntariamente la narrativa del mal menor.

Este falso dilema tiene dos salidas, y ambas son trágicas:

  • La cubanización bolivariana, si Sánchez y sus aliados continúan en el poder. No es una exageración: Pablo Iglesias ya advirtió al PP que “jamás volverán a sentarse en el Consejo de Ministros”.
  • El enfrentamiento civil, si el PP gobierna en coalición con VOX, alimentando la polarización que devora la convivencia.

Salir del juego: nace una tercera vía

Ante esta deriva, urge romper el tablero. La única salida viable es ofrecer a los ciudadanos una opción real, que no sea vista como de derechas ni de izquierdas. Una opción integradora, sensata y valiente que ponga el foco en el bien común, y no en las trincheras ideológicas.

Una opción que ilusione, que devuelva el protagonismo al pueblo y que abra el camino a una revisión profunda de nuestra Constitución. Una revisión que debe hacerse desde el consenso, no desde la confrontación.

Por eso surge Avante 2/3.
Una plataforma que busca iniciar la “segunda transición”, completar el proyecto que quedó inconcluso en 1978 y corregir sus errores más graves.


Los errores estructurales que debemos corregir

  1. El sistema autonómico
    Lejos de acercar la administración al ciudadano, ha creado 17 estructuras duplicadas, ineficientes, ruinosas y desintegradoras. Las diputaciones provinciales eran más que suficientes. Hoy, el modelo autonómico genera desigualdades flagrantes, privilegios injustos, corrupción sistémica y trabas a la inversión y a la gestión eficaz de los recursos públicos.
  2. La ausencia de separación real de poderes
    Los partidos han colonizado el poder judicial y el Tribunal Constitucional. Esto impide cualquier regeneración y hace que la justicia no sea percibida como independiente.
  3. Una ley electoral profundamente injusta
    El sistema actual castiga a millones de ciudadanos y sobrerrepresenta a las minorías nacionalistas. Es urgente cambiarlo para que el voto de todos los españoles valga lo mismo.
  4. El desprecio institucional al idioma español
    Mientras se promueven lenguas cooficiales como herramienta de exclusión, el castellano —lengua común y constitucional— es marginado, incluso en instituciones públicas y educativas.

La parálisis del sistema: los políticos no quieren curar al enfermo

Los partidos que han gobernado España no tienen ningún incentivo para arreglar este sistema. Viven y medran en él. Reformarlo sería, para ellos, cavar su propia tumba. Y esa es la tragedia de nuestra democracia: los cirujanos se niegan a operar, porque si curan al enfermo se quedan sin trabajo.

A quienes hoy disfrutan de privilegios autonómicos, hay que decirles una verdad incómoda: su situación es pan para hoy y hambre para mañana. Cuando el sistema colapse, esos privilegios también desaparecerán.


Conclusión: España necesita un nuevo comienzo

El tiempo se agota. En cualquiera de los dos escenarios actuales, España pierde: por sometimiento o por ruptura. Por eso es urgente ofrecer una tercera vía, real, sensata, firme y valiente.

Avante 2/3 no es un parche. Es una propuesta de país.

Una nueva transición. La que España necesita para que el pueblo vuelva a ser soberano, y el futuro no esté secuestrado entre el miedo y la resignación.

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1 comentario

  1. Francisco Javier Gutiérrez Egea Francisco Javier Gutiérrez Egea

    Claro y convincente. !Avante!

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