La reciente sentencia del Tribunal Constitucional (TC) sobre la llamada ley de amnistía marca, para muchos, un punto de no retorno. No por su contenido técnico-jurídico, que ha sido duramente cuestionado por centenares de juristas, sino por lo que simboliza: la legitimación del poder político para reescribir las reglas a su antojo.
Una justicia dependiente, un Estado vulnerable
Aquello que una vez dijo Luis XIV, “El Estado soy yo”, parece haber encontrado eco en esta resolución. Porque, al final, es Constitucional todo lo que el Tribunal Constitucional diga que lo es. Pero para que eso funcione y tenga legitimidad, es imprescindible una condición: que dicho tribunal sea absolutamente independiente del poder político.
Y esa condición no se cumple.
Lo que observamos, en cambio, es que el TC se ha convertido en el último recurso del poder para justificar lo que, sin ambages, puede denominarse una deriva autoritaria. No es justicia; es justificación política.
La razón de Estado… ¿o el Estado sin razón?
Algunos analistas han señalado que en esta sentencia “prevalece la razón de Estado sobre el estado de la razón”. Pero, si eso fuera cierto, estaríamos ante una perversión del concepto clásico de razón de Estado, que aludía a proteger bienes superiores, no a sostener ambiciones personales.
Aquí no hay otra razón que la de perpetuar en el poder a Pedro Sánchez. La ley de amnistía no es más que el pistoletazo de salida para una legislatura sin frenos ni contrapesos. El objetivo sigue siendo el mismo: seguir en La Moncloa a cualquier precio. Y, si es necesario, el TC lo bendecirá.
Avante 2/3 propone una revisión urgente de la Constitución
Desde Avante 2/3 ya se ha advertido: es imprescindible revisar la Constitución de 1978. Y no dentro de 10 años. Hay que hacerlo entre 2027 y 2028. Lo ocurrido con esta sentencia del TC convierte esta necesidad en una urgencia nacional.
¿De qué sirve una teórica alternancia en 2027 si el actual gobierno va a usar todos los resortes del poder para impedirla? Con mayoría en el Congreso y un TC domesticado, Pedro Sánchez tiene vía libre.
No hay alternancia posible sin una reforma previa
La esperanza de un cambio político real —incluso en la hipótesis de un futuro gobierno PP-VOX— se desvanece si no se reforma antes el marco constitucional. Lo que está en juego no es un ciclo político más, es la viabilidad misma del sistema democrático.
Por ello, Avante 2/3 hace un llamamiento a todos los ciudadanos, sea cual sea su orientación ideológica, y a todos los partidos políticos que ven con preocupación esta deriva: no habrá alternancia “normal” en 2027 si no se actúa antes.
Es hora de la unión, más allá de siglas
Este no es un asunto de izquierdas o derechas. Es un asunto de democracia, de respeto institucional, y de defensa del Estado de Derecho. Solo el pueblo español, con espíritu de unidad y reconciliación, puede corregir los errores que arrastra la Constitución de 1978. Y solo podrá hacerlo si se le ofrece una alternativa clara, firme y valiente.
Desde Avante 2/3 estamos convencidos: esa alternativa será recibida con alivio. Será una luz al final del túnel. Y es ahora cuando debemos caminar hacia ella.
