Estimado José María:
Todo el mundo (y no me refiero a la frase hecha, me refiero a la ONU otra vez) comparte la preocupación de que la soberanía pueda amparar graves delitos. Sin embargo, precisamente por eso se trata de Soberanía.
Las naciones no son vecinos de un patio de escalera donde haya una normativa superior, la Ley nacional, aparte de las reglas de la Comunidad de vecinos que ellos mismos se hayan impuesto. Son entes soberanos, lo que quiere decir que no reconocen ninguna autoridad por encima de si mismos, a menos que lo hagan voluntariamente.
La Carta de las Naciones Unidas es una de esas autoridades superiores precisamente porque las naciones han decidido reconocerlo así. Y no todas las naciones. Ciudad del Vaticano no la ha firmado, voluntariamente. Sáhara Occidental, Kosovo y Palestina no la han firmado, porque su firma ha sido bloqueada por terceros. Taiwán no la ha firmado y no tiene del todo claro que quiera firmarla como nación independiente. No obstante, estas cinco naciones o territorios se atienen a la Carta en la mayoría (o todo) de lo que concierne a sus relaciones internacionales.
La ONU, consciente del problema de la impunidad, adoptó en 2005 por consenso la doctrina de la Responsabilidad de Proteger, implicando más directamente a sus miembros en la protección de las poblaciones de los demás Estados. Pero incluso así no se justifica la acción yanqui. La Responsabilidad de Proteger tiene unos pasos bastante claros:
- Responsabilidad del propio Estado
Es responsabilidad del propio Estado proteger a su población - Asistencia internacional
La Comunidad Internacional debe ayudar al Estado a cumplir esa obligación (asistencia humanitaria, diplomacia preventiva) - Acción colectiva
Si el Estado falla, la Comunidad Internacional puede actuar por medios pacíficos y, como último recurso, mediante el uso de la fuerza autorizada por el Consejo de Seguridad
Está claro que en el caso de Venezuela no se han seguido los pasos, luego es Trump quien está cometiendo un Delito Internacional al no haber solicitado autorización al Consejo de Seguridad.
Sí, da igual lo que haya hecho Maduro, y me reafirmo en ello. Los delitos que haya cometido en Venezuela no pueden ser juzgados unilateralmente por tribunales extranjeros, ya que no tienen ni jurisdicción ni competencia para ello. Quedarse deslumbrado por el hecho de que un dictador haya caído, querido amigo, le deja ciego al hecho de su caída la ha llevado a cabo otro dictador mayor al grito de «tengo la estaca más grande y toda Sudamérica es mi patio trasero».
Lo mejor de la Ley es que, cuando protege al criminal de los abusos, me está protegiendo a mí.