
TU ABSTENCIÓN ES TU VOZ
Elecciones Aragón 2026
¿Por qué deberías abstenerte en estas elecciones?
Las elecciones autonómicas de Aragón vuelven a plantear el mismo dilema de siempre: elegir entre partidos que prometen cambios pero que mantienen un sistema político que divide, fragmenta y enfrenta a los españoles según su comunidad de residencia. Nada esencial cambia porque el marco es el mismo: un modelo autonómico que multiplica estructuras, instituciones duplicadas y gasto político improductivo.
Avante 2/3 no participa en estas elecciones por coherencia. No creemos en un modelo que perpetúa la desigualdad territorial y el despilfarro administrativo. Ante un sistema que impide la igualdad real entre ciudadanos, la abstención se convierte en una posición legítima y un gesto político claro: no legitimar aquello que debe transformarse desde sus cimientos.
Tu abstención no es pasividad. Es una declaración.
Aragón y España necesitan un modelo diferente, no más de lo mismo.
¿Cuánto gasto supone el Estado Autonómico a los españoles?
El Estado Autonómico implica 17 estructuras paralelas, 17 parlamentos, 17 gobiernos, consejerías duplicadas, organismos replicados y una administración que consume recursos que podrían destinarse a servicios esenciales.
Diversos estudios y estimaciones independientes cifran el sobrecoste del modelo en decenas de miles de millones de euros anuales, derivados de:
Duplicidad de cargos y altos funcionarios.
Redes clientelares que se perpetúan en cada territorio.
Competencias mal coordinadas que generan ineficacia.
Desigualdad en el acceso a servicios públicos básicos.
Mientras tanto, comunidades como Aragón sufren despoblación, menos oportunidades laborales, menor inversión y una administración que sigue produciendo gastos estructurales, pero no soluciones reales.
Mantener este modelo supone que cada español pague más por obtener lo mismo (o incluso menos). La maquinaria autonómica es cara, desigual e ineficiente. Y los ciudadanos financian esa factura todos los años.
La maquinaria autonómica es cara, desigual e ineficiente.
Y los ciudadanos financian esa factura todos los años.
¿Qué propone Avante 2/3?
Avante 2/3 defiende un cambio profundo del modelo territorial para construir un país más justo y cohesionado. Nuestro proyecto se basa en tres principios esenciales:
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Igualdad real entre todos los españoles
Los derechos no deberían variar según el código postal. Queremos un país donde todos los ciudadanos disfruten del mismo acceso a servicios públicos y oportunidades. -
Eliminación del Estado Autonómico
Proponemos una transición ordenada hacia una administración única, más eficiente y más justa. Menos estructuras políticas, menos gasto superfluo y más recursos para los servicios esenciales. -
Un modelo basado en la eficacia, no en los privilegios
Apostamos por un Estado que invierta en lo que importa: sanidad, educación, innovación, seguridad, infraestructuras y apoyo al tejido productivo.
Decidimos no presentarnos a las Elecciones de Aragón 2026 por coherencia con estos principios. No formamos parte de un sistema que buscamos transformar desde su raíz. Por eso pedimos a los ciudadanos que compartan esta visión que expresen su postura mediante la abstención. El Estado Autonómico implica 17 estructuras paralelas, 17 parlamentos, 17 gobiernos, consejerías duplicadas, organismos replicados y una administración que consume recursos que podrían destinarse a servicios esenciales.
Un Aragón más libre, más justo y más fuerte
Un Aragón sin Gobierno Autonómico no es menos España. Es más igualdad, más oportunidades y menos gasto político.
¿Cómo sería Aragón sin Gobierno Autonómico?
Imaginar Aragón sin Gobierno Autonómico no es un salto al vacío. Es visualizar una región más ágil, más eficiente y menos lastrada por estructuras políticas que consumen recursos sin mejorar la vida de los ciudadanos. Cuando se elimina la capa autonómica, desaparece una parte importante de la burocracia, se reducen costes y se refuerza la igualdad entre todos los españoles.
Un Aragón sin gobierno regional significaría menos cargos, menos duplicidades y más dinero disponible para lo que realmente importa: servicios públicos sólidos, infraestructuras que conecten la región y oportunidades que no dependan de intereses partidistas.
Más eficiencia, menos burocracia
El sistema autonómico obliga a mantener consejerías, direcciones generales, cargos políticos y organismos que, en muchos casos, replican funciones ya cubiertas por el Estado. Sin esta estructura, la administración se simplifica y se acorta la distancia entre quien necesita un servicio y quien lo gestiona. Menos intermediarios, más agilidad.
Más igualdad entre territorios
Sin 17 normativas diferentes, Aragón no tendría que competir en desventaja frente a regiones que legislan a su medida o aplican fiscalidades particulares. Un marco común garantiza igualdad de derechos, igualdad de oportunidades y un trato justo para todos los ciudadanos, vivan donde vivan.
Más recursos para servicios públicos
La eliminación de la capa autonómica libera cientos de millones de euros en gasto político y administrativo. Dinero que puede destinarse a reforzar la sanidad, mejorar la educación, apoyar al medio rural, atraer empresas, impulsar el campo aragonés y modernizar infraestructuras que llevan décadas prometiéndose.
¿Quién gestionaría entonces Aragón?
En un modelo sin autonomías, las Diputaciones Provinciales vuelven a ocupar el espacio intermedio natural entre los ayuntamientos y el Gobierno de España. Son instituciones que ya existen, conocen el terreno, tienen estructura y están enfocadas, por esencia, en el bienestar municipal.
¿Qué aportarían las Diputaciones de Zaragoza, Huesca y Teruel?
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Coordinación directa con los ayuntamientos.
Simplifican la gestión local, especialmente en municipios pequeños y rurales, que constituyen la mayoría de Aragón. -
Administración más cercana y menos politizada.
No necesitan crear un “gobierno paralelo”; su misión es prestar servicios, no mantener un entramado institucional gigantesco. -
Conexión directa con el Gobierno Central.
Permiten que las políticas estatales lleguen al territorio de forma uniforme, sin reinterpretaciones partidistas ni barreras autonómicas.



